| RESPUESTA CORTA
No existe un monto universal de facturación a partir del cual 'conviene' tener una empresa. Hay que calcular el punto de equilibrio: costos fijos de la estructura + costos variables + impuestos y aportes + el ingreso personal que querés obtener. La facturación necesaria cambia según el régimen y el margen del negocio. |
Facturar $100.000 no significa ganar $100.000. Esa diferencia, obvia en teoría, se pierde fácilmente cuando una persona empieza a trabajar por su cuenta. La pregunta útil no es '¿cuánto tengo que facturar?', sino '¿cuánto me queda después de sostener la estructura?'.
El cálculo que deberías hacer
Punto de equilibrio mensual = costos fijos + costos variables + obligaciones tributarias y de seguridad social. A eso, si querés saber cuánto facturar para vivir de la actividad, hay que sumarle tu objetivo de ingreso personal y contemplar un margen para imprevistos.
Costo fijo no es solo alquiler
Para un independiente puede incluir BPS, Fonasa, honorarios de asesoramiento, software de facturación, banco, teléfono, herramientas digitales, seguros y otros servicios. En un comercio se agregan local, energía, stock y personal. Dos negocios con la misma facturación pueden tener rentabilidades completamente distintas.
El régimen tributario cambia mucho el punto de equilibrio
Un Monotributo que cumple las condiciones legales puede tener aportes mensuales bajos. En IVA mínimo, la cuota DGI 2026 es de $5.910 al 100%, aunque existe gradualidad y, para emisores electrónicos, el tope del 3,3% sobre ingresos. En otros regímenes los impuestos pueden calcularse sobre renta o sobre operaciones y no mediante una sola cuota fija.
Ejemplo sencillo
Imaginá un negocio de servicios con $18.000 de costos mensuales totales antes de pagarte a vos mismo. Si querés obtener $45.000 para tus gastos personales, tu actividad necesita generar al menos $63.000 de margen disponible. Si para producir cada $100 facturados gastás $20, la facturación requerida será mayor. Por eso mirar solo la cuota de DGI o BPS puede llevar a conclusiones equivocadas.
¿Cuándo una empresa 'no conviene'?
La formalización no debe analizarse únicamente como una decisión optativa de ahorro: cuando realizás una actividad gravada, existen obligaciones legales. Lo que sí puede analizarse es qué estructura corresponde, si el negocio es económicamente viable y si tiene sentido mantener una actividad abierta cuando ya no existe operación.
La mejor métrica: porcentaje de costos sobre facturación
Una vez que tenés tres o seis meses de datos, medí qué porcentaje de la facturación se va en estructura, impuestos y costos directos. Esa relación te permite ajustar precios, decidir si necesitás más volumen o detectar que un negocio que 'vende mucho' en realidad tiene poco margen.
Preguntas frecuentes
¿Hay un mínimo mensual de facturación obligatorio?
Depende del régimen. Una cosa son los topes máximos para permanecer en ciertos regímenes y otra el nivel de ventas necesario para que el negocio sea rentable.
¿Puedo cerrar la empresa si deja de ser rentable?
Sí, existen trámites de clausura. Conviene realizarlos correctamente y no simplemente dejar de facturar.
¿Cómo sé mi punto de equilibrio?
Sumá todos los costos fijos y variables asociados al negocio, las obligaciones de la estructura y el ingreso objetivo. Luego calculá qué nivel de ventas cubre ese total según tu margen.
Fuentes oficiales consultadas: Cuota IVA mínimo – DGI; Monotributo 2026 – BPS. Nota: contenido informativo general. Los tratamientos tributarios dependen del caso concreto y pueden cambiar por normativa o actualización de valores.

